LAS POSIBILIDADES DE MOZART
Si Mozart hubiera llegado al
menos
a los 50 años...
por Anthony Tomassini
(crítico musical de "The New York Times")
nota publicada en 2006
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El pobre Mozart, fallecido a los 35 años, debería haber heredado al menos
parte del potencial de longevidad de su legado familiar. Su padre murió a los 67
años, y su madre a los 58. Su hermana Nannel, también un prodigio de la música,
murió en 1829, en Salzburgo, a la impresionante edad de 78 años.
La muerte de Mozart en 1791 probablemente fue causada por una infección de
estreptococos, insuficiencia renal, neumonía bronquial terminal, y un conjunto
de dolencias, algunas arrastradas desde la niñez, cuando la familia Mozart pasó
años recorriendo Europa para exhibir al niño prodigio.
Imagine lo diferente que habría sido la historia de la música si Mozart hubiera
vivido hasta la edad de Nannel. Habría muerto en 1834, sobreviviendo a Beethoven
en siete años y a Schubert en tres.
¿Habrían sido iguales las sinfonías de Beethoven si Mozart hubiera seguido
siendo su contemporáneo?
Pensemos en esto. Un Mozart ya marchito por la edad se habría encontrado entre
el público en 1829 cuando Chopin, a los 19 años, durante un breve viaje a Viena,
interpretó su primera obra para piano y orquesta, "Variaciones sobre La ci darem
la mano" del "Don Giovanni" de Mozart. Y sin embargo, el enorme impacto de "Don
Giovanni" en compositores jóvenes como Chopin tal vez no habría sido el mismo si
Mozart hubiera vivido para componer más operas. ¿Cuántas mas?
Bien, este verano, el Festival de Salzburgo presentó producciones de las 22
obras de Mozart para la escena, compuestas en un lapso de 23 años.
Aproximadamente una por año. Añadamos 43 a la vida de Mozart y hagamos la
cuenta.
Todo esto, por supuesto, es pura conjetura. Pero igual que los amantes de Mozart
en todas partes, este año en el que se celebra el 250 aniversario de su
nacimiento, he oído mucha de su música, y en las últimas obras me parece
percibir dos tendencias, dos sendas que Mozart parecía explorar. Cuando compuso,
en colaboración con su libretista y amigo Lorenzo Da Ponte, sus tres obras
maestras "Las bodas de Figaro", "Don Giovanni" y "Cosi Fan Tutte", Mozart se
había convertido en un maestro del teatro.
La otra tendencia compositiva de sus últimas obras es mas difícil de captar y de
describir. Hace referencia a su creciente preocupación por los motivos y la
técnica normalmente denominada desarrollo motívico. El desarrollo motívico, que
alcanzó su cenit en el clasicismo vienes, permite a un compositor generar toda
una partitura a partir de un pequeño conjunto de motivos, los pequeños
componentes de un tema o de una frase. Estos componentes pueden ser un conjunto
de notas, un retazo de melodía, una breve figura rítmica.
Componer música de este modo no era algo natural en Mozart. Generar un cuarteto
de cuerdas o una sinfonía mediante la técnica del desarrollo motívico le exigían
una concentración y un esfuerzo especiales.
¿Por que eran tan difíciles de componer? La imagen popular de Mozart como una
especie de vulgar conducto para la música divina es una tontería. Fue el
compositor más disciplinado que jamás haya existido, Su mujer, Constanza, le
advertía que se estaba matando de tanto trabajar, y tenia razón. En estos
cuartetos honra a Haydn al intentar igualar la experiencia del maestro en la
dura técnica del desarrollo motívico, y le costaba.
Este tipo de búsqueda tal vez explique también por qué, en el verano de 1788,
Mozart trabajaba simultáneamente en sus tres últimas sinfonías: la Nº39 en Mi
bemol, la Nº40 en Sol menor, y la Nº41 en Do ("Júpiter"). Aunque a este respecto
los especialistas no se ponen de acuerdo, estas obras parecen no haber sido
compuestas por encargo ni para una interpretación garantizada.
¿Por que las emprendió? Una vez mas, supongo que quería resolver de una vez por
todas este asunto del desarrollo motívico.
Tanto trabajo tuvo compensación. Se puede considerar que casi todas las partes
de la Sinfonía en Sol menor, por ejemplo, emanan de los motivos que componen las
primeras frases del primer movimiento. Son cuestiones difíciles de definir con
palabras.
Lo importante es que, a pesar de todos sus tumultuosos giros, esta sinfonía
suena inexorable y consistente de principio a fin.
Mozart trabajo mucho tiempo y muy duro para que fuera así.
Creo que puedo imaginarme hacia dónde iba Mozart como compositor teatral. Pero
en este asunto del desarrollo motívico y la sinfonía, no había hecho mas que
empezar. Qué lástima.
Olvidémonos de que alcanzara la edad de su hermana (78). Si tan solo hubiera
llegado a los 50...
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