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Juan Carlos Zorzi
Por qué elegí su nombre para mi Escuela de Dirección Orquestal

Jorge Gabriel Fontenla
por Jorge Gabriel Fontenla*

Por qué elegí el nombre "Juan Carlos Zorzi" para mi Escuela de Dirección Orquestal

En una oportunidad, allá por los años 80, asistí a un concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional Argentina, en el que dirigía Juan Carlos Zorzi la 6ta Sinfonía de Tchaikovsky. El final de esta sinfonía en el que Zorzi lloraba, era estremecedor.

Allí sentí claramente: "Yo quiero estudiar con este hombre". Y comenzó entonces una verdadera persecución. Yo le pedía que me diera clases y él siempre se negaba amablemente "no Fontenlita -me decía-, yo enseñar, noooo". "Seguidor como perro e sulky" yo seguía insistiendo.

Una mañana me lo encontré en el Banco Nación del barrio porteño de Belgrano, donde ambos vivíamos y lo "encaré" con toda la firmeza que pude diciéndole que lo que más quería era estudiar con él. Me escrutó con su mirada bondadosa y me dijo, "no se haga muchas ilusiones, pero lo voy a pensar".

Pasó el tiempo y casi había perdido las esperanzas cuando una mañana sonó mi teléfono y una voz ronca me dijo: "voy a hacer un grupo de estudio en mi casa, véngase".

Las clases eran los sábados por la mañana y fueron maravillosas. Hablar de una obra de Stravinsky, por caso, era analizar qué pasaba en el mundo en el año de su composición y por supuesto en la Argentina… Cuando prendía un cigarrillo y nos espetaba un "ustedes son unos ignorantes", nunca sonaba agresivo ni humillante.

Por el contrario, yo salía de su casa ávido de conocer, de estudiar, de aprender. Entendiendo que el máximo rigor en el estudio de la música debía estar acompañado de una sólida formación cultural, cosas éstas que estaban latentes en mí pero que Zorzi las puso en movimiento con una gran fuerza.

Por otra parte me pasaba con él, que su personalidad y su lenguaje no tenían nada que ver con el acartonamiento y los clichés que a mí no me gustaban del "ambiente musical". Estudiar con él me trasportaba a mi barrio de Bernal. Zorzi me hablaba en el lenguaje del barrio.

Un día osé interrumpir un largo discurso en el que se había enfrascado acerca de Hipólito Irigoyen. "Maestro, tengo que dirigir un Divertimento de Mozart y necesito urgente hacerle unas preguntas"…. Me miró larga y profundamente mientras encendía un cigarrillo. En esa mirada se mezclaban un evidente fastidio y un inocultable amor.

¿Tiene la partitura?, me preguntó su ronca voz. A continuación se sentó al piano y desplegó un análisis musical maravilloso, nunca lo olvidé.

Todo lo que aquí estoy narrando está presente siempre en mi tarea docente: su expresión "el maestro no debe ser solo un proveedor de conocimientos. Debe ante todo, despertar el amor, la curiosidad y la pasión por el conocimiento" es la guía en el trabajo con mis alumnos, los testimonios de muchos de ellos dan cuenta de esta actitud.

No podría terminar este recuerdo sin mencionar algo sobre lo que Zorzi solía hablarnos. La dirección orquestal decía, es algo muy difícil, no es para cualquiera. Y contaba que él había visto en todas partes a personas muy adineradas que alquilaban o aún compraban orquestas con el deseo de dirigir, pero casi nunca lograban transformarse en directores de orquesta.

Hoy en nuestro país esto es de la más rigurosa actualidad, ya que diletantes de todo tipo, y aún personas con algo de dinero para contratar orquestas, y habiendo tomado (en el mejor de los casos) algunas clases de dirección, se atreven a dirigir y lo peor a creerse que son directores de orquesta. Son aquellos señores y señoras que piensan que saben sin antes haber aprendido y que son directores de orquesta sin antes haber dirigido cientos de conciertos, sin antes haber hecho la (a veces dolorosa) experiencia.

El Maestro Juan Carlos Zorzi los hubiera vapuleado sin piedad.

Por todo esto y mucho más, es que decidí poner el nombre de "Mtro. Juan Carlos Zorzi" a mi Escuela de Dirección Orquestal en Necochea, Pcia. de Buenos Aires.

Mtro. Jorge Gabriel Fotenla

PD: Dedico este pequeño escrito a Gabriel Blasberg, cuya sensibilidad y cultura musical siempre me estimulan.




Juan Carlos Zorzi (1936-1999)
 

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