logo for musicaclasicaymusicos.com

En memoria de
CARLOS VISNIVETSKI

(Oboísta de la Orquesta Sinfónica de Bahía Blanca, docente, arreglador, etc.).

Nota: Carlos falleció, muy joven, el pasado 15 de abril de 2010. La siguiente biografía fue escrita por su esposa Liliana. Espero que disfruten con su lectura, y de esta manera conozcan a una gran persona y apasionado (y excelente) músico. También era un gran seguidor de nuestra Revista-e Claves Musicales y acertaba casi todos los acertijos musicales, gracias a sus vastos conocimientos. Como les conté alguna vez, Carlos era amigo de mi familia, y además mi madre (Beatriz Blasberg) fue su pianista acompañante cuando él ganó por Concurso el cargo de Oboe Solista de la Orquesta Sinfónica de Bahía Blanca, en el año 1978.

Gabriel Blasberg, Director de Claves Musicales y el Portal MusicaClasicayMusicos.com

¿Quieres comentar esta Nota?
(cliquear este enlace)

Mini-biografía de Carlos Visnivetski

Contar la historia de una persona significa meterse dentro de un túnel del tiempo. Tarea difícil porque ese túnel es una construcción tan íntima y personal que sólo el que la ha vivido podría ordenarla. Carlos, hace un par de años escribió la suya y la dejó como un legado que repartió entre sus más íntimos. Por eso es que hoy, haciendo un vuelo rápido entre esas hojas redactadas con amor y humor, nos acercamos a ustedes y les contamos algo sobre Carlos Visnivetski.

Nació en Buenos Aires el primero de septiembre de 1944 y vivió en un barrio porteño sus primeros años. Luego la familia se mudó a Castelar y fue ése el lugar en el que, más tarde, fundó la propia familia: Liliana, Laura y Adriana. María Sol fue el regalo bahiense.

La escuela secundaria lo graduó de Bachiller en Sanidad y aunque pocos lo saben, inició sus estudios en la facultad de Medicina donde se entabló una encarnizada lucha entre su verdadera vocación y lo que se esperaba de él...

La magia de la música envolvía sus pensamientos. Su idea era ser director de orquesta y su mamá, que era profesora de piano, lo apoyó en esa nueva senda. El oboe no fue elegido, llegó como un instrumento más, que junto con uno de cuerda y el piano, le facilitarían el camino de la dirección.pero la vida, que tiene sus sorpresas, se lo dejó en las manos para convertirlo en su compañero de ruta para siempre, y, como él mismo se definía, transformarlo en "el mejor solista de oboe... de la cuadra."

Lo llevó a la colimba y, en la Banda del Ejército, trocó disparos por melodías. Lo alistó en la Banda Sinfónica de la Fuerza Aérea y durante diez años recorrió sinfonías y marchas militares al mismo tiempo. Pero siempre, siempre, armando tríos, cuartetos o quintetos con sus compañeros, para poder dejar volar los sueños musicales aunque la sala de ensayo fuera el interior de su Citroen.

El Collegium Músicum lo tuvo como alumno, pero también como bibliotecario. Empezó a enseñar en distintos colegios y hasta le ganó un puesto a Pipo Pescador (para pesar de los directores cuando más tarde se dieron cuenta).

Los años duros lo alejaron de la Fuera Aérea y, el terremoto de Caucete, del puesto que cubrió en la Orquesta de San Juan, de la mano del Maestro Fontenla.

La Orquesta Filarmónica del Teatro Colón, el Teatro Roma de Avellaneda, una temporada completa con Gasalla for Export, otra con Estela Raval en Michelangelo, la Orquesta Juan de Dios Filiberto, clases en distintos conservatorios, festivales, grupos musicales. La famosa frase "la música es el arte de combinar los horarios" se ajustaba perfectamente a la vorágine de su vida.

Fue en 1978, cuando en un ensayo de la Filarmónica, el maestro Antonio Russo le habló de un puesto en Bahía Blanca (el concurso lo hizo con Beatriz Blasberg como pianista acompañante). La suerte estaba echada y su ingreso a la Estable, que como él contara, era en ese momento lo menos estable que uno pudiera imaginarse, permitió, con la dureza y la ternura más maravillosa, que su crecimiento personal se hiciera posible. La Estable se convirtió en Sinfónica, una institución jerarquizada donde su placer por tocar se desprendía en cada concierto.

Es imposible mencionar todo lo que Carlos hizo en Bahía, sólo referiré algunas actividades: ser profesor de distintas cátedras en el Conservatorio (casi todos fueron alumnos de él), formar, dirigir y hacer los arreglos de la Orquesta del Conservatorio de Música, integrar el Conjunto Barroco, el Cuarteto de Vientos Arte, el Quinteto de Vientos de la Orquesta Sinfónica; el Quinteto de Vientos de Bahía Blanca; formar, dirigir y preparar los arreglos para los Conciertos Didácticos que llevaron la orquesta a las escuelas de Bahía y la zona. Preparar artículos didácticos para la revista Totópolos. Fundar y dirigir el Coro Municipal Bahiense de la Tercera Edad; los coros de la Asociación Israelita, ser maestro de esa institución, etc.

"El Cine y su Música" fue su última y más completa actividad. Hizo gran parte de los arreglos, dirigió, tocó, cantó y hasta actuó disfrazado de un viejo judío ruso y de un apuesto cowboy. Esto fue tan sólo hace un año... Y aunque él pensara que la música que se toca no perdura como un cuadro o una escultura, nosotros sabemos que no es así. Su obra está grabada en los corazones de aquellos que lo conocimos y también sabemos que cada vez que recordemos algo de todo lo que hizo, nos reencontraremos con el hombre inteligente, solidario, honesto, laburador, perseverante y sensible que, desde algún lado, nos está mirando.

 

¿Quieres publicar un mensaje o comentario?

Te invitamos a escribir un comentario acerca de Carlos Visnivetski o su "Autobiografía" y quedará publicado en esta página web.

Escribe aquí el Título de tu Comentario

volver a Artículos

volver a Home