Una injusticia del destino dificil de asimilar
by Patricia Molina (pianista)
(Costa Rica)
Cuando yo tenía unos cinco o seis años, alguien me contó la historia de que Beethoven se había quedado sordo. Como chiquilla que era, no podía concebir tal situación, cómo un músico podía estar sordo, no era posible, no era justo y no era aceptable. Recuerdo que lloré mucho al respecto, a pesar de los intentos de la gente por restarle importancia, porque estaba muerto, porque sucedió hace más de 200 años...
Ahora que leo estas líneas, vuelve a invadirme el mismo sentido de angustia e indignación que cuando era niña. La madurez que tengo ahora me hace comprender que cada persona debe enfrentar su karma, que probablemente la sordera de Beethoven fue clave para sus logros como músico, como persona y como héroe, que seguramente tenía que ser así para que su vida y obra pasaran a la historia con tanta vehemencia, y sus lecciones nos llegaran con tanta fuerza...
Pero aún así, aunque racionalizado y controlado, el sentimiento de la niña de cinco años persiste en el fondo de mi corazón.