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Lectura a Primera Vista:
La Línea de la Vida
por Philip Johnston
Profesor de Piano y Escritor
www.PracticeSpot.com
Traducción: Gabriel Blasberg & Natalia Cháneton
Si eres de irritarte con facilidad, deberías cerrar
ahora tus ojos un instante, porque en apenas una oración voy a decirte
algo que tal vez te duela.
Pero es algo que debe ser dicho.
Si el aprendizaje de nuevas piezas te resulta difícil... es porque
probablemente tu lectura no sea tan buena.
Ahí está, ya lo dije.
Piénsalo por un momento. Si cada nota te lleva treinta segundos de trabajo,
te llevará un LARGO TIEMPO atravesar toda una línea completa de
música. Y probablemente tus nietos estén comenzando la escuela
primaria al momento en que finalices la pieza entera :-)
No sorprende, entonces, que a algunas personas no les guste practicar.
Pero imagínate por un momento. Hay algunos estudiantes de música que
pueden sentarse y tocar casi cualquier pieza sin necesidad de
practicarla. Sólo con leerla.
No estoy diciendo que -en su caso- la interpretación estará a tempo, o
que conmoverá a alguien hasta las lágrimas, pero mientras tú te
esmeras en comprender si la nota de la segunda línea es un LA o un DO,
ellos ya estarán comenzando a trabajar y pulir las partes de la pieza.
Eso significa que pueden pasar casi el 100% de su práctica mejorando
el sonido de la obra, mientras tú probablemente estés usando la mayor
parte de la tuya sólo tratando de entender cómo es la pieza en primer
lugar.
Brevemente, entonces, practicar es mucho más divertido y gratificante
para la gente que puede leer música con facilidad. Y para las personas
que no pueden... bueno... es un trabajo agonizante, de la media hora
más larga que tengas cada día.
Entonces ¿qué puedes hacer?
Aprender a leer a primera vista es lo suficientemente complicado como
para
que necesites la ayuda de un profesor. Pero hay algunas cosas simples
que
puedes hacer que harán una GRAN diferencia si quieres adelantarte un
paso ya mismo.
Sugerencia Nº 1 : Conoce tus notas
Lo primero es lo primero.
Cualquier buen lector a primera vista te dirá que leer bien es mucho
más que ser capaz de nombrar las notas.
Pero -confía en mí- poder hacerlo ayuda, y mucho.
Más específicamente, no poder nombrar las notas puede conducirte a un
"callejón sin salida".
Si aún no estás seguro de cuál es cada nota, entonces te sugiero que
vayas a Enseñarte a ti mismo a leer música. No, no vayas a pasear o a
jugar, sólo ve a Enseñarte a ti mismo: estarás orgulloso de haberlo
hecho. Vuelve cuando hayas terminado y estés listo para las próximas
sugerencias.
Si, por el contrario, sabes exactamente cómo
trabajar con las notas, pero todo parece llevarte un largo tiempo, tal
vez sea momento de entrenarte duramente sobre ellas durante un par de
semanas.
No creerás cuán rápido serás capaz de identificar correctamente las
notas una vez hayas escrito y nombrado un par de... miles de ellas :-)
Y como las "tablas" de multiplicar, no necesitarás practicarlas para
siempre.
Una vez que las sepas, siempre las sabrás.
Es un regalo que te darás a ti mismo y que seguirás recibiendo en los
años
que siguen.
Si escribir diez mil notas no es tu idea de pasar un buen momento, en
algunos países y en Internet existen excelentes libros para completar
los
nombres de las notas.
Alternativamente, las "tarjetas" ("flashcards", con el nombre de la
nota de un lado y la ubicación en el pentagrama del otro) también son
útiles.
Lo que sea que decidas, tómalo y hazlo y practícalo mucho. Sólo confía
en mí en este punto: valdrá la pena cada segundo.
Sugerencia Nº 2 : Asegúrate de que tus escalas estén
en "buena forma"
De acuerdo, así que entrenarse sobre la lectura de notas puede ayudar
a
mejorar la lectura a primera vista.
Por sí mismo, este consejo no te convertirá en un mago del
"leo-todo-instantáneamente". Pero es un comienzo muy útil.
¿Por qué? Porque así estarás seguro de encontrar la
nota correcta en tu
instrumento una vez que la hayas leído en la partitura.
Pero... hay un truco aún mejor. Imagina ser capaz de predecir qué
notas te encontrarás en una obra antes de tocarla...
Para ello, no necesitas tener "superpoderes-especiales-de-alien". Sólo
necesitas darte cuenta de que la mayoría de la música está basada en
patrones, y que si sabes en qué tonalidad se encuentra una pieza,
puedes llegar a tener ciertas presunciones y seguridades acerca de
cuáles notas se te aparecerán.
No estarás siempre en lo correcto, pero sí lo estarás la mayoría de
las veces.
Por ejemplo, si me encuentro en Mi Mayor, no estoy a la espera de
encontrarme ningún Si bemol. Pero sí estaré esperando ver muchos Fa,
Do, Sol y Re sostenidos a lo largo de esta pieza.
Por contraste, una pieza en La menor consistiría mayormente en notas
sin
alteración. En Dob Mayor probablemente cada nota tendrá un bemol.
¿Y cómo sé yo esas cosas? No es porque soy particularmente listo. Es
porque conozco mis escalas.
Verás... las escalas no son simplemente ejercicios para dedos (al
margen de que sean muy buenos ejercicios para dedos). Son alimento
para el cerebro. Cuantas más escalas domines, más tonalidades y
armaduras conocerás automáticamente. Y cuantas más tonalidades y
armaduras conozcas, más grande será la posibilidad de que la pieza que
estás tocando ahora mismo esté en una tonalidad con la que estés
familiarizado.
Así es como funciona. La Mayor tiene, por ejemplo, tres sostenidos:
Fa, Do y Sol. ¿Y sabes qué? Esas notas serán sostenidos nueve de cada
diez veces en cualquier pieza que se encuentre en La Mayor. La escala
está ahí sólo para recordarte -de antemano- qué notas de esa tonalidad
necesitarás.
Ahí lo tienes. La próxima vez que tengas un problema de lectura, no te
dediques solamente a la lectura. Practica algunas escalas (¡parece una
solución inusual, pero ahora sabes por qué este secreto funciona!)
Sugerencia nº 3 : Para aprender a leer, tienes que
leer
Si te subes a un escenario a interpretar una pieza que no has
practicado, ¿cómo sonará? ¿Y qué sucederá si tratas de conducir un
auto y nunca has conducido uno? ¿o volar un avión?
Cualquier cosa en la que quieras mejorar, necesita práctica. Así que,
si la lectura es lo que quieres mejorar, ¡practica lectura!
¿Cuánto tiempo pasas practicando tu lectura? Todo depende de cuán
bueno quieras ser en ella.
Si sólo quieres mejorar un poquito, entonces sólo practica un poquito.
Pero si quieres ser realmente bueno en ella, de modo que aprender
piezas nuevas se convierta en algo permanentemente más rápido para ti,
entonces tendrás que practicarla mucho.
Para esto no necesitas comprar libros especiales de lectura musical
(aunque pueden ayudar).
Lo único que necesitas es encontrar música cuya dificultad sea como la
de las que tocabas unos años atrás. En otras palabras, la música que
utilices debería ser bastante más fácil que las piezas que estás
tocando ahora.
Trata de aprender una de estas piezas cada día -y con "aprender" me
refiero a ser capaz de tocarla lo suficientemente bien como para
tocarla al frente de una multitud sin pasar vergüenza.
Después de tres meses, habrás aprendido casi 100 piezas (!), y notarás
una GRAN diferencia en tu lectura.
Una sugerencia fácil para usar.
Pero hay más...
Sugerencia Nº 4: Usa la partitura más a menudo
Muchos de los estudiantes que son malos lectores son generalmente
excelentes memorizadores, y pasan el menor tiempo posible leyendo
efectivamente las notas.
Tan pronto como sienten que saben cómo es la pieza, la practican sin
la partitura.
Aquí está el problema. ¡Simplemente no es posible trabajar en tu
lectura cuando realmente no estás leyendo!
Practicar sin la partitura será grandioso para trabajar y asegurar tu
memoria, pero no hará nada por tu habilidad de aprender nuevas piezas.
Si esto "te suena", entonces hay un pequeño cambio que deberías hacer
en cómo practicas. La próxima vez que hayas finalizado de leer las
notas de una pieza nueva, oblígate a seguir leyendo de la partitura al
menos durante la mitad de tu práctica. Eso es. Incluso aunque no lo
necesites.
Todo esto ayuda a construir una conexión en tu mente, entre lo que
sucede en la página, y lo que produces en el teclado (o el instrumento
que sea). Es sólo que la dirección de la corriente está revertida.
Esta es una gran sugerencia para utilizar si no sientes que tengas
tiempo para dedicar parte de tu práctica específicamente a la lectura.
Y hay una sugerencia más por venir. Pero es una que da miedo.
Sugerencia Nº 5 : Desafíos de Pesadilla
Más temprano, te sugerí que una manera de mejorar tu lectura era
comenzando con piezas sencillas, elevándote hacia el nivel que
eventualmente quieras alcanzar.
Hay otra manera. No es para todos los estudiantes, por otro lado.
En lugar de encontrar piezas fáciles para leer, podrías también
encontrar la más difícil y pesadillesca de las piezas que puedas poner
en tus manos.
Pasa unos minutos frente a ella, y fuérzate a leer
una docena de compases
cada día. L-e-n-t-a-m-e-n-t-e por favor (!)
Hay muchos compositores con los cuales puedes intentar estos "Desafíos
de Pesadilla" (tu maestro debe tener algo de música para prestarte),
pero siempre Medtner, Rachmaninoff, Stravinsky y Prokofiev son buenos
para intentar :-)
Incluso si no tienes la esperanza de efectivamente poder tocar alguna
de estas piezas más adelante, simplemente hundirte entre las notas es
un ejercicio útil.
Aparte de cualquier otra cosa, hará que las piezas que efectivamente
tienes que aprender parezcan fáciles por comparación. Y es un buen
sentimiento para experimentar, como variante.
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