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CONVERSACIONES CON CELIBIDACHE
-Director de Orquesta-
La Teoría de la Técnica de Dirección Orquestal
impartida en Siena por Sergiu Celibidache durante los años
1960-1963.
Un personaje ficticio, el Sr. Krotxa, realizará las preguntas
que guiarán el contenido expuesto por el Maestro Sergiu Celibidache.
Sr. Krotxa: Hoy, 18 de julio de 1963, nos encontramos en
Siena, un año más, en uno de los famosos cursos de Dirección de
Orquesta que imparte el Maestro Celibidache, un tarde como otras
muchas en este mes de Julio, calurosas. Buenas tardes, Maestro
Sergiu Celibidache.
SERGIU CELIBIDACHE: Buenas tardes.
Sr. Krotxa: Tiene usted una trayectoria impresionante que
pocos directores vivos en el mundo pueden contar. Voy a hacer un
pequeño recorrido. Ve las primeras luces en la localidad rumana de
Román, pero poco después ha de trasladarse a lasi, en donde su padre
ocupa el cargo de prefecto. Aquí realiza sus estudios básicos, que
inmediatamente amplía en la Universidad de Bucarest, en la que sigue
cursos de filosofía y matemática. Decide marchar a París y, entre
otros trabajos desempeñados con el fin de costearse las clases de
música, toca el piano en una escuela de baile. Llega a Berlín en
1936 y completa sus estudios generales especializándose en
mecánica ondulatoria. Su tesis doctoral
versa sobre Las normas seguidas en el desarrollo de los elementos
formales en la técnica constructiva de Josquin des Prés. Se
inscribe en la Hochschule fiir Musik y trabaja, de 1939 a 1945, con
Fritz Stein (quien estudió con el famoso director de orquesta Arthur
Nikisch), Kurt Thomas, Heinz Thiessen y Walter Gmeindl. En la
Universidad ha profundizado en matemáticas y filosofía con Spranger
y Hartmann, y en musicología con Schering y Schünemann. Tras ganar
un concurso de directores organizado por la Radio de Berlín, es
inmediatamente llamado por la Filarmónica, que por entonces comienza
a reconstruirse y que, todavía vetado Furtwaengler por su
colaboracionismo con el régimen nazi y fallecido repentinamente el
prometedor León Brochard, busca una cabeza rectora con urgencia.
Aprovecha la ocasión y en seguida da pruebas de facultades musicales
fuera de lo común. Ocupa en solitario la titularidad de la falange
berlinesa durante tres años consecutivos. En 1948, vuelto con todos
los honores, Furtwaengler retoma el mando. Los dos se alternan en el
podio durante la gira que la orquesta realiza a los Estados Unidos.
En 1952 rompe sus ataduras con la Filarmónica berlinesa y emprende
en realidad lo que puede considerarse su verdadero camino. El 12 de
diciembre de 1952 se presenta en Madrid y dirige a la Sinfónica
Nacional un concierto que incluye la Sinfonía Clásica de Prokofíev,
Ma mere l'Oie de Ravel y la Sinfonía n.2 de Brahms, iniciando así
una interesante colaboración con el conjunto madrileno.
Profundas meditaciones sobre el auténtico sentido de la música le
hacen rechazar buena parte de su trabajo y creencias anteriores.
Permanece, no obstante, ligado al conjunto filarmónico y al de la
R.l.A.S. Debuta en Londres, con la Philharmonia, y viaja a Italia.
Posteriormente trabaja con orquestas radiales de Estocolmo,
Stuttgart y París. Enseña regularmente en la Universidad de Mainz de
Alemania. La docencia ha tenido un especial énfasis durante toda su
vida y sus cursos son frecuentemente libres para todos los oyentes,
con entrada gratis. Desde 1950 se ha negado a publicar grabación
alguna de sus interpretaciones, alegando que ninguna grabación es
capaz de captar todos los matices sonoros que se perciben en directo
en una sala de conciertos, aunque, pese a todo, es bastante
condescendiente con la circulación de algunas grabaciones pirata de
sus interpretaciones en directo. Especialista en interpretar
composiciones del romanticismo, ha adquirido gran notoriedad entre
los melómanos por su peculiar e inconfundible estilo. Su estilo, por
así decirlo, se puede resumir en dos palabras claves: interpretacion
musical sublime, trascendental, con
eficacia de gesto y
elegancia, gracias a una técnica propia que podría ser considerada
como la madre de la dirección orquestal del Siglo XX.
Una de las más importantes influencias en su vida fue Martin
Steinke, un conocedor del Budismo Zen, que afectó profundamente en
su personalidad por el resto de su vida.
Su repertorio se centra, principalmente, en el Romanticismo, con
especial predilección por los grandes sinfonistas, como Beethoven,
Bruckner o Chaikovski. Su estilo se caracteriza por una gran
espontaneidad, apoyada en extravagantes métodos de ensayo; por una
total libertad al escoger los tempi que, a menudo, son mucho más
lentos que las indicaciones metronómicas de la partitura; y, además,
por una enorme sutileza en los matices tímbricos.
Su interés radica en crear, en cada concierto, las condiciones
óptimas para lo que llama una "experiencia trascendental". Cree que
dicha experiencia era difícilmente comparable a la audición de la
música grabada, razón por la cual la evita. Como resultado, algunos
de sus conciertos dieron al público experiencias excepcionales.
Debido a su dedicación a los conciertos en vivo y a la enseñanza, ha
logrado un prestigio mundial como maestro musical.
Una característica frecuentemente mencionada en muchas de sus
grabaciones es, por ejemplo, un tempo más lento de lo considerado
normal, mientras que, en los pasajes rápidos, sus tempos a menudo
exceden la norma. Sin embargo, desde su propio punto de vista, la
crítica al tempo de la grabación es irrelevante, pues no puede
hacerse una crítica de la ejecución sino de una transcripción de
aquella, que no reconoce el ambiente del momento, que para usted es
el factor clave en cualquier presentación musical. Me remito a sus
palabras, el espacio acústico en el que uno oye el concierto afecta
directamente la probabilidad de que pueda surgir la experiencia
trascendental deseada. El espacio acústico desde el que uno oye la
grabación de sus interpretaciones, por otro lado, no tiene impacto
sobre la interpretación, del mismo modo que es imposible por las
características acústicas de aquel espacio el motivar a los músicos
para que toquen, por ejemplo, más lento o rápido. Es por ello que
sus versiones grabadas difieren tanto de la mayoría de otras
versiones, lo cual ha llevado a que se las considere más como
objetos de colección que como versiones definitivas. Lo cierto es
que tales grabaciones representan hoy la base sobre la cual su valor
histórico es evaluado, mientras que las contribuciones realizadas en
las salas de conciertos no podrán perdurar más que en la memoria de
quienes estuvieron presentes o estarán presentes.
Y como sucede y ha sucedido con los grandes genios, su carrera no
está desligada de la controversia.
Buenas tardes Maestro Celibidache.
CELIBIDACHE: Buenas tardes.
Sr Krotxa: Esta entrevista va a ser un tanto peculiar, ya que
le voy a preguntar sobre la técnica de dirección que usted emplea y
no sobre Fenomenología, que tanto le apasiona. Sé que será una
tarea difícil para usted, ya que la técnica proviene de la
propia música. Me han dicho que tiene usted una técnica maravillosa,
que hace milagros.
CELIBIDACHE: Ja, ja, ja, eso de que hace milagros… Lo que es
cierto es que es una técnica muy eficaz… pero la técnica no es más
que una herramienta, que está siempre al servicio de la música. La
naturaleza de la música, del sonido, sí que es un autentico milagro.
Y no será difícil hablar propiamente de la técnica, ya que
para enseñarla a los alumnos, he sistematizado una serie de
movimientos, los cuales, evidentemente sacados fuera de contexto,
empleo en la dirección de la música.
Sr. Krotxa: Hábleme un poco de la orquesta.
CELIBIDACHE: Es un poco difícil hablar de algo tan complejo
como la orquesta en una entrevista como ésta, pero trataré de que
entiendas la idea. El término orquesta se refiere a un tipo de
agrupación de músicos que se unen para interpretar una obra musical.
Según el tipo de orquesta, la agrupación necesita o no del director.
En el caso de que lo necesite, se convierte en el "instrumento" del
director de orquesta, que funciona bajo sus órdenes. Se podría hacer
una tesis sobre ese complejo instrumento que es la orquesta, pero
supongo que no es tu intención, y para hacer más amena la
entrevista, te contaré lo que siempre cuento a mis alumnos los
primeros días que entran en contacto con esta especialidad que es la
de dirección de orquesta. Les digo que más que dirección de
orquesta, debería llamarse dirección musical, ya que la preparación
que tiene un director de orquesta, le permite dirigir cualquier tipo
de agrupación, que no tiene por que ser solamente la de una orquesta
sinfónica, y excluyo de esa definición al Canto Gregoriano, ya que
es un lenguaje muy particular, antiguo, en el que no valen las
reglas que empleamos. También les hago saber de la existencia de
otra orquesta, "la orquesta sinfónica celestial". Celestial, porque
es una idealización de una orquesta que está en nuestra cabeza. Esa
orquesta es una orquesta que nunca se equivoca, es la única que toca
perfecto, en el que todo esta equilibrado. El resto de las
orquestas, las reales, se pueden acercar a la celestial, pero nunca
serán perfectas. El director tiene la idealización de la partitura,
y la escucha en su cabeza tocada por esa orquesta sinfónica
celestial, que nunca se equivoca, donde está todo afinado, todo
equilibrado. Les repito que la orquesta es el instrumento más
imperfecto, debido a problemas técnicos de cada instrumento
(afinación, construcción, etc.), pero es que además, esos
instrumentos están tocados por personas, que no tienen nada de
perfectos y para colmo, el último en responsabilidades, el director,
tampoco es perfecto.
Sr. Krotxa: Dígame ¿cuál es la función del director?
CELIBIDACHE: La función del director, es la de aunar en un
solo criterio, (el suyo) las distintas maneras de pensar, voluntades
y personalidades de todos y cada uno de los miembros de la orquesta.
Sr. Krotxa: ¿Cómo surge la necesidad de la figura del
director?
CELIBIDACHE: Por supuesto, siempre se ha necesitado que
alguien llevara la labor unificadora del grupo. Pero, es en el
Romanticismo cuando se hace necesaria la figura del director, tal y
como la conocemos hoy. La ampliación de la orquesta y la evolución
de la música, que conlleva una serie de dificultades
interpretativas, hacen que surja esta figura del director, como
intérprete. Desde entonces la técnica del director está en continua
evolución. El director de orquesta, como intérprete, ha sido el
último en aparecer en la historia de la música.
Sr. Krotxa: Me gustaría centrar esta entrevista en todo lo
relacionado con la técnica y la teoría de la técnica. ¿Por dónde
podríamos empezar?
CELIBIDACHE: Hay dos premisas que sirven para establecer los
principios de toda esta técnica. Una de ellas es la continuidad de
movimiento, y la otra, son las relaciones o "proportions", en inglés.
De las relaciones te hablaré más tarde, y de la continuidad de
movimiento no hace falta decir nada más que no se debe parar mas
que cuando la música para.
Sr Krotxa: Pero, ¿de qué manera organiza el director
sus movimientos? Está bien que sea continuo, pero tendrá que seguir
algún camino.
CELIBIDACHE: No tengas prisa Sr. Krotxa, poco a poco te iré
develando los secretos de esta técnica. Toda la
música la dirigimos a través de unas "figuras", que llamamos
"figuras básicas", que marcan el camino, el recorrido de ese
movimiento continuo, y lo organizan. Estas figuras representan a los
distintos compases, y obedecen a la naturaleza y organización en
compases de los pulsos fuertes y débiles de la música, expresados a
través del gesto.
Sr. Krotxa: ¿Cuál es la naturaleza de las figuras básicas?
CELIBIDACHE: Geométrica, y se identifican con los compases de
4 pulsos, 3 pulsos, 2 pulsos, 1 pulso y sus derivados.
Sr. Krotxa: ¿Cuáles son esas figuras que empleáis en esta
técnica?
CELIBIDACHE: Son la cruz, el triángulo y la línea vertical. En
esta técnica, todos los compases, por raros o complicados que sean,
tendrán que ubicarse o provenir de alguna de estas figuras básicas.
Todas las figuras básicas, se disponen sobre una línea imaginaria,
que llamamos "línea de inflexiones".

Sr. Krotxa: ¿Qué es la "línea de inflexiones"?
CELIBIDACHE: Es una línea imaginaria, recta, horizontal, que
nos trazamos a la altura de la posición inicial. El director bate la
línea imaginaria en unos puntos imaginarios que llamamos puntos
esenciales y que están dispuestos a lo largo de la línea. Así, todos
los puntos esenciales se golpean a la misma altura y sobre una
misma línea imaginaria. Con lo cual deducimos que, de un punto
esencial a otro, el brazo sube y baja hasta batir el siguiente
punto, así hasta completar el ciclo de puntos esenciales que forman
la figura básica.
Sr. Krotxa: Ha hablado de posición inicial, ¿podría
explicarme lo que es?
CELIBIDACHE: La posición inicial es la postura que adopta el
director al empezar a dirigir, antes de marcar la anacrusa previa a
que suene la música. Esta posición tiene que ser natural, relajada y
controlada. Que psicológicamente demuestre claramente que se va a
hacer lo que el director quiere. Por medio de esta posición
concentramos la atención de la orquesta.
Sr. Krotxa: Ha mencionado anacrusa. Más adelante le
preguntaré sobre ella, pero antes de proseguir con las figuras
básicas podría decirme qué es una anacrusa.
CELIBIDACHE: Para no emplear palabras que hasta ahora no he
mencionado, y ya que no estamos hablando de anacrusas, te diré sin
adelantar acontecimientos que la anacrusa es el gesto que el
director hace para avisar a los músicos lo que viene a
continuación en la música.
Sr. Krotxa: Retomando lo de la posición inicial, ¿cómo debe
de ponerse el director para estar en esa posición inicial?
CELIBIDACHE: Imagínese que deja los brazos relajados,
muertos.
Sr. Krotxa: ¡Qué hace maestro! me esta poniendo en un
compromiso!
CELIBIDACHE: ¡No!, te estoy poniendo en la posición inicial.
¡Relajate! Te darás cuenta de que se forma un pequeño arco entre el
brazo y el antebrazo. Cada persona tiene su arco natural. Ahora
sigue con los brazos muertos, voy a coger tus manos y tirar de
ellos ligeramente hacia mí (el maestro está frente a mí). ¡Nooooo!
¡Intervienes! ¡déjalos muertos! ¡Eso es! ¿No ves? He tirado de ellos
ligeramente hacia mí y he colocado el antebrazo paralelo al suelo,
con las palmas de la mano mirando hacia abajo, sin inclinarlos.
Sr. Krotxa: ¡Dios mío!, si me viera mi madre, haciendo de
director, con el mismísimo Celibidache… cuando cantaba en casa,
decía que lo mío no era música, que desgraciadamente no había nacido
para la música…
CELIBIDACHE: jajaja.
Sr. Krotxa: ¿siempre es así la posición inicial?
CELIBIDACHE: Básicamente sí, luego la posición tiene que
amoldarse a la música que se va a interpretar. Por ejemplo, la
posición inicial en "Sueño de una noche de verano" de Mendelssohn, para
reflejar una música que comienza con flautas, muy agudo, subiremos
ligeramente la posición inicial. Y lo contrario en "La Inconclusa" de
Schubert, que comienza con una melodía en cellos y contrabajos
dirigiéndose a las profundidades.
Sr. Krotxa: ¿Cómo es el movimiento de los brazos?
CELIBIDACHE: Ya te he dicho antes que el movimiento debe ser
continuo. En esta técnica es necesario saber controlar el peso del
brazo. A veces hay que intervernir, y otras veces no hay que hacer
más fuerza de la necesaria para mantener el brazo en la posición que
queremos. El movimiento siempre sale del brazo, éste tira del
antebrazo y éste tira de la mano.
Sr. Krotxa: ahora, necesito retomar el tema de las figuras
básicas. ¿Como están dispuestos esos puntos esenciales imaginarios a
lo largo de la línea imaginaria?
CELIBIDACHE: A cada figura básica, por su propia anatomía, le
corresponde una organización concreta de puntos esenciales sobre la
línea imaginaria. Así, a la cruz le corresponde 2, 1, 4, 3; al
triángulo 1, 3, 2 que se disponen a lo largo de la línea imaginaria, y
a la figura vertical el 1 y 2 sobre el mismo punto.
Sr. Krotxa: ¿Esos puntos están a la misma distancia,
entre ellos?
CELIBIDACHE: Entre ellos sí, pero están ordenados tal que del
1 al 2 del 2 al 3 y del 3 al 4, no hay la misma distancia. Sin
embargo, se ha de ir en el mismo tiempo de un punto a otro. Esto
obliga al brazo a no ir a la misma velocidad de un punto a otro de
la figura básica.
Sr. Krotxa: ¿Y cómo se consigue eso?
CELIBIDACHE: Con mucha práctica. Para lograr esto es
aconsejable practicar los ejercicios de continuidad de movimiento;
moviendo a la misma velocidad los brazos de abajo a arriba en
movimiento paralelo de los brazos y naciendo el movimiento desde el
brazo.
Sr. Krotxa: ¿Qué ventajas tiene el hecho de que los puntos
esenciales de las figuras básicas estén sobre una línea imaginaria?
CELIBIDACHE: Si todos los puntos esenciales de las figuras
básicas están a la misma altura sobre una línea imaginaria, podremos
trasportar esa línea imaginaria hacia arriba, hacia abajo y en
profundidad, utilizándola como medio de expresión.
Sr. Krotxa: Entonces, ¿hay un espacio donde se desenvuelven
esos gestos?
CELIBIDACHE: ¡Evidentemente! al ámbito en el cual desarrolla
todos los gestos el director, lo llamamos "espacio eufónico", es
algo que cada persona posee y no es igual para todos, depende de la
altura que tenga, anchura, longitud de los brazos… luego, cada
sonido, tiene una posición concreta en ese espacio que es el centro
eufónico. Desplazando la línea de inflexiones que se establece, a la
altura del centro eufónico según la música que se esté
interpretando, se puede expresar el fraseo de la misma con el gesto.
Sr. Krotxa: ¿Quiere decir que, el centro eufónico, es el
lugar que le corresponde a la música en ese espacio eufónico, y que
a medida que va cambiando la música, el director lo representa o
refleja con su gesto en ese espacio desplazando la línea imaginaria?
CELIBIDACHE: ¡Muy bien señor Krotxa, veo que me estás
siguiendo! No está mal para alguien ajeno a este mundo, ¿no te
gustaría ser mi alumno? Yo puedo hacer milagros.
Sr. Krotxa: Gracias, es lo que me faltaba, a estas alturas de
mi vida, empezar los estudios de dirección de orquesta. Si no le
importa, ¿continuamos con la entrevista?
CELIBIDACHE: (Aprieta los labios con una expresión teatral de
indiferencia y asiente con la cabeza)
Sr. Krotxa: ¿Por qué tienen esa forma las figuras básicas?
CELIBIDACHE: Es algo que está en la naturaleza, en nuestra
naturaleza y en la naturaleza de la música, yo no la he inventado.
Los compases tienen su propia anatomía.
La cruz: 1, fuerte, en
dirección a la fuerza de la gravedad; 2, débil, introvertido; 3,
fuerte, pero más débil que el 1, extrovertido; 4 débil, pero más
débil que el dos, en dirección contraria a la fuerza de la gravedad.
El triángulo: 1, fuerte; 2 débil; 3 débil, pero más débil que el 2.
La
línea vertical: 1, fuerte; 2, débil.
Lo que ocurre es que hay
técnicas, en las que todos los puntos esenciales se baten sobre el
mismo punto de la figura básica, y en esta técnica, están dispuestos
de una manera horizontal. Solamente en la vertical, se baten sobre
el mismo punto. Y ese es el motivo por el que, en la cruz y en el
triángulo, tengamos que ir a distintas velocidades de un punto
esencial a otro.
Sr. Krotxa: ¿Siempre se ha hecho así?
CELIBIDACHE: No, el segundo punto de la cruz, se marcaba
antiguamente hacia fuera y el 3 hacia dentro, hasta que en 1708,
Miguel Pignolet de Monteclaire consideró que dicho punto, el 3, al
ser fuerte, debía de marcarse con gesto extrovertido, y desde
entonces, comenzó a marcarse de esta manera.
Sr. Krotxa: ¿Podrías dibujarme esas figuras básicas?
CELIBIDACHE: Claro, cómo no.
Figuras básicas
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Cruz |
Tríangulo |
Bastón |
Vertical |

Puntos esenciales (números)
Línea de inflexiones (línea horizontal)
Sr. Krotxa: ¿Cuáles son los errores más comunes de sus
alumnos a la hora de marcar las figuras básicas?
CELIBIDACHE: Al principio cometen muchos, como es normal, ya
que tienen que estar pendientes de muchas cosas. Tienen mucha
información en el "disco duro", y necesitan tiempo para digerirlo,
pero por decirte una, al marcar la figura del bastón, hay que cuidar
en no subir, después del 1, tanto como después del 2, pues parecería
un compás a uno. Es un error que al no estar habituados a esta
técnica, se comete sobre todo al principio. Pero este tipo de cosas,
se van resolviendo día a día.
Sr. Krotxa: Perdone mi ignorancia, pero, ¿existe
música en el que constantemente se cambie de figura básica?
CELIBIDACHE: No dice ningún disparate. En fragmentos o en
obras complejas y siempre que sea posible, se deberá mantener una
misma figura básica, ya que sería menos claro andar cambiándola
constantemente. Pero a su vez, en esas obras de
métrica compleja en que procuramos no cambiar la figura básica, cuando
viene el sitio donde sí la cambiamos, se convierte en un sitio de
referencia, un sitio donde agarrarse, la verdad que es un alivio. Un
ejemplo de esto lo tenemos en la música de Stravinsky, y en
compositores que posteriormente han escrito con esa técnica
compositiva.
Sr. Krotxa: ¿Antiguamente se cambiaba de compás?
CELIBIDACHE: No se estilaba cambiar de compás. Uno de los
primeros compositores en darse cuenta en que cada compás poseía su
propia anatomía fue Ludwig van Beethoven, que escribió en su Scherzo
de la 9na. Sinfonía, "in ritmo di tre batutte" (compás) o "in ritmo di
cuatro batutte" según fuera, ya que se dio cuenta de que no
coincidía la anatomía de la música que él sentía con el compás que
había escrito. Tal vez la razón fuera que no se estilaba cambiar de
compás, pero de todas maneras, con esta anotación, Beethoven, a
diferencia de otros, mostró inteligencia y que era consciente de la
naturaleza que tienen los compases. En la historia de la música
encontramos en grandes compositores muchos errores
referentes al compás, que siendo la música genial, no están escritos
en el compás correcto, ya que no coincide la anatomía de la música
con el compás escrito.
Sr. Krotxa: ¿Me puede poner algún ejemplo?
CELIBIDACHE: Hay infinidad de ellos, pero para decirte
algunos, los más conocidos son "El aprendiz de Brujo" de Paul Dukas,
escrito en 3/8, cuando en realidad lo correcto habría sido
escribirlo en 9/8. O la Sinfonía Nº2 de Tchaikovsky "Pequeña Rusia"
en el Presto final del 4º tiempo, está escrita "a 1" cuando en verdad
debería estar "a 2", y hay infinidad de ejemplos de este tipo. Hay
otros casos en los que aunque el compositor no cambia de compás,
debido a cambios de figuración, de carácter, de armonía, sí se cambia
el pulso, y con ello cambiamos de figura básica. Por ejemplo, en
muchas obras de Mozart como "Eine Kleine Nachtmusik", y otras.
Sr. Krotxa: Ha mencionado pulso. ¿Qué es el pulso en música?
CELIBIDACHE: El pulso es el ritmo interno (latido), que hace
funcionar a la música y debe coincidir con lo que bate el director.
Hay otro término, que está relacionado con el término de pulso,
aunque no es lo mismo, y que es la unidad de motor. Las unidades de
motor son las células rítmicas que mueven la música. Los griegos
tenían unidades rítmicas llamadas "cronos protos", en latín "tempum
primum". El "cronos protos", era una unidad de tiempo con la cual se
podían hacer múltiplos pero que era indivisible. Tenían compases de
hasta 25 "cronos protos". También existía y era muy popular, el
llamado "Peón Crético", que se denomina así, porque se trata de un
compás de cinco "cronos protos" y provenía de la isla de Creta. El
sistema que usa Stravinsky en "La Consagración de la Primavera" y en
muchas de sus obras, esta basado en el "cronos protos" de los
antiguos griegos.
Sr. Krotxa: Cuando en una partitura aparece
"corchea=76", y luego pone una expresión de tiempo como "Adagio" o
"Andante", ¿se refiere al pulso?
CELIBIDACHE: Debería, pero no siempre es así. Siempre ha
existido una confusión entre los compositores, a la hora de elegir
una expresión de tiempo, como allegro, adagio… confundían la parte
con el pulso. Cuando se empezó a escribir valores concretos de
tiempo, como corchea=120, se solucionó esta cuestión, pero aún
aparecen anotaciones como corchea=80 lento, en el caso del primer
movimiento de la Sinfonía Nº 5 de Shostakovich. Si se piensa en
parte, claro que es Adagio, pero si se piensa en el pulso, que es lo
que debería reflejar ese termino, no es correcto, ya que es el doble
de rápido.
Sr. Krotxa: Una vez que ha definido el pulso y la
unidad de motor, ¿tiene alguna definición para el ritmo?
CELIBIDACHE: Orden y proporción en el tiempo.
Sr. Krotxa: Vaya, parece que hemos llegado a su
capitulo preferido, porque le voy a preguntar sobre la anacrusa,
¿qué es la anacrusa?
CELIBIDACHE: La anacrusa es el gesto o pulso que bate el
director. Siempre se refiere a una unidad de pulso anterior, o lo
que es lo mismo, la anacrusa refleja la unidad de pulso siguiente.
Por lo tanto al marcar la primera anacrusa, se marca una unidad de
pulso antes de que empiece la música. Y como conclusión, el hecho de
dirigir, es un constante marcar anacrusas.
Sr. Krotxa: Según eso, ¿también se terminará una unidad
de pulso antes?
CELIBIDACHE: Termina con la música.
Sr. Krotxa: ¿Cómo se marca la anacrusa?
CELIBIDACHE: ¡Tengo un extenso repertorio de anacrusas! (le
sale de nuevo la vena teatral, todo orgulloso, como si se tratara de
un caballero de la edad media, con su colección de espadas), pero
antes de comenzar a hablarte de las anacrusas, te hablaré sobre lo
que llamamos "referencia óptica".
La "referencia óptica", es el
recorrido vertical que el brazo realiza al partir de un punto y
regresar al mismo punto, estableciendo así una referencia que
llamamos referencia óptica. Es el hecho de partir de un punto y
regresar a dicho punto en línea vertical. Damos una referencia
óptica al marcar la anacrusa del principio de una obra y para dar
entradas claras y delicadas en el transcurso de ella. Una vez
explicado esto, te hablaré de los distintos tipos de anacrusa que
empleamos en esta técnica. Están las que se usan al comienzo de una
obra musical, la anacrusa normal, que se utiliza cuando la música
comienza a sonar al principio del pulso. Ésta deberá reflejar o
tener implícitos el carácter, metro y matiz. El carácter se refiere
a si la música es legato, staccato, etc… El metro es el tiempo que dura
el pulso, por ejemplo negra=60… y el matiz se refiere a la dinámica,
si es piano, forte… Luego está la anacrusa métrica, que es la que
expresa solamente el metro. La anacrusa métrica se utiliza cuando la
música comienza a contratiempo, es decir que el principio del pulso
esta ocupado por un silencio. Al hacerla, se refleja el metro
solamente y el carácter y matiz en el golpe efectivo, a la caída del
brazo. Hacemos la métrica porque si la música comienza a
contratiempo en el primer pulso, hay músicos, los que más reflejos
tuvieran, que si se hiciera como la normal entrarían inmediatamente
a contratiempo en el pulso de la anacrusa
Sr. Krotxa: ¿Podría explicarme que es eso de golpe
efectivo?
CELIBIDACHE: El golpe efectivo es el gesto que refleja el
pulso donde comienza la música, después de haber marcado la
anacrusa.
Sr. Krotxa: Prosiga, prosiga...
CELIBIDACHE: Por último está la anacrusa virtuosística, que
no expresa ninguna de las tres cualidades anteriores, de carácter,
metro y matiz. Se emplea al igual que la métrica, cuando la música
comienza a contratiempo, y de la misma manera que la métrica,
refleja el carácter, velocidad y matiz en el golpe efectivo. La
métrica y la virtuosística se usan en los mismos casos y el director
hará aquella que crea más conveniente en cada momento, según la
reacción de la orquesta que tenga en frente y a la que habrá
experimentado durante los ensayos, para ver con cuál de las dos
reaccionan mejor los músicos.
Sr. Krotxa: ¿Hay alguna anacrusa más en su amplio
repertorio de anacrusas?
CELIBIDACHE: Hay otra, que es la anacrusa dinámica. Esta
anacrusa no refleja más que el matiz, y nunca se hace al principio
de una obra. Se usa en ff súbitos y pp súbitos, y también cuando hay
dinámicas muy contrastadas en pulsos sucesivos.
Sr. Krotxa: ¿Puede citarme algún ejemplo?
CELIBIDACHE: Podría citarte muchos, pero por darte alguno
significativo, la que siempre pongo para referirme a un pasaje de
dinámicas contrastadas en pulsos sucesivos, es el principio del
Scherzo de la 8va Sinfonía de Beethoven.
Sr. Krotxa: ¿Hay momentos en que los alumnos lo pasan
peor cuando dirigen?
CELIBIDACHE: Los alumnos y los no tan alumnos… y es cuando
hay que correlacionar. En una medida menor, cuando llega algún
ritardando o cambio de tiempo. Soy una persona muy intuitiva,
y siempre he sabido correlacionar y salir de muchas situaciones
difíciles, pero la intuición a veces falla.
Sr. Krotxa: ¿Y qué es lo que hace el director en esos
casos?
CELIBIDACHE: Correlacionar es la asignatura mas difícil
para un músico, en este caso el director de orquesta. Se trata de
dar coherencia en terminos de equilibrar la presión vertical y la
horizontal que hay en la continuidad de sonido de una frase musical,
que es a su vez una semifrase de una frase mayor y así hasta
llegar al punto culminante, el punto más alto de tensión de una
obra, y a partir de ahí la direccionalidad cambia, dirigiéndonos
hacia la final, donde toda la tension se ha eliminado, o hemos de
eliminar. Siempre correlacionando cada frase, y teniendo claro todo
el tiempo que nos dirigimos hacia el punto culminante y de ahí al
final. Pero supongo que esperabas alguna cuestión mas técnica. En
un contexto puramente tecnico, los alumnos lo pasan peor cuando hay
un cambio de tiempo y hay que marcar la anacrusa del nuevo tiempo.
Hay varios casos: cuando existe una relación matemática entre los
dos tiempos, se marca la anacrusa del nuevo tiempo, uniendo los
pulsos a los que equivalga.
Cuando no hay relación matemática,
existen varias posibilidades. Una, cuando venimos de un pulso más
lento y pasamos a otro que es más rápido. En este caso, se detiene el
gesto del director en el último pulso y se marca la anacrusa después
del último pulso. Dos, cuando pasamos de un pulso más rápido a un
pulso más lento. En este caso hay que "comerse" el último pulso y
salir en el momento justo que corresponda a la anacrusa del nuevo
pulso. Y tres, cuando pasamos de un pulso más rápido a otro más
lento, es hacerlo directamente, con la continuidad de movimiento.
Sr. Krotxa: Aparte de todo lo que me ha contado
hasta ahora, ¿tiene esta técnica alguna característica que la
diferencia del resto de las técnicas?
CELIBIDACHE: Ya que hablamos de técnica y no de
Fenomenología te mencionare lo que llamamos "relaciones", en
inglés "proportions".
Sr. Krotxa: Y ¿qué son esas relaciones…?
CELIBIDACHE: Las relaciones son las distintas formas de
reflejar los cambios de dirección de las figuras básicas, según el
contenido musical (rítmico) del pulso. Esto es lo que nos obliga a
hacer la continuidad de movimiento de la que hablábamos al principio
de nuestra conversación, porque sin continuidad de movimiento no se
pueden reflejar las relaciones. Por lo tanto, las relaciones son el
arma más poderosa que un director puede tener en sus manos, si llega
a controlarlo.
Sr. Krotxa: ¿Y en qué consiste?
CELIBIDACHE: Las relaciones que empleamos en esta técnica
son: 1/1 (uno a uno) y 2/1 (dos a uno) cuando la música es legato, y
las de 3/1 (tres a uno), 4/1 (cuatro a uno), y 5/1 (cinco a uno),
cuando la música es staccato. En la relación 1/1 (uno a uno), el
contenido rítmico es de dos. Menor que 1/1 no existe. El gesto del
director tarda ½ pulso en subir desde el punto esencial hasta el
cenit de la curva, y ½ pulso en bajar hasta al siguiente punto
esencial. En la relación 2/1 (dos a uno), el contenido rítmico es de
tres, y el gesto del director tarda 2/3 en subir al cenit de la
curva y 1/3 en bajar. En la relación 3/1 (tres a uno), el contenido
rítmico es de cuatro, y el gesto del director tarda ¾ en subir al
cenit de la curva y ¼ en bajar. Tardamos tres unidades de motor en
subir y una en bajar. A partir de esta relación y debido a la
violencia del cambio de dirección del brazo, el gesto ya resulta
staccato En la relación 4/1 el contenido rítmico es de cinco, el
gesto del director tarda 4/5 en subir y
1/5 en bajar, 4 unidades de
motor en subir y una en bajar. Y por último, en la relación 5/1
(cinco a uno), el contenido rítmico es de seis, 5 unidades de motor
en subir y una en bajar. No existen más relaciones, porque las
relaciones mayores que 5/1 (cinco a uno), no se entenderían y
además, humanamente, no se puedan realizar. Una música que tenga un
contenido de dos, si se tiene que hacer en staccato, la relación
se doblaría y en vez de hacer la relación 1/1 se doblaría y se haría
3/1, que es la primera relación staccato. (1+1= 2, el doble de 2 es
4, la relación que de 4 es la de 3/1).
Sr. Krotxa: ¿Tiene que ser tan estricto en esa
proporción?
CELIBIDACHE: No exactamente. Por ejemplo en pasajes muy
fuertes y rápidos, podremos emplear un gesto más pequeño pero con
una relación más contrastada; o puede haber pasajes en los cuales
aplicamos un 3 a 1 legato, al que muchas veces me refiero como, un
si es no es.
Sr. Krotxa: ¿Y no existen las relaciones al revés?
CELIBIDACHE: Claro, es lo que llamamos pellizcar. Que
consiste en realizar una relación al revés de lo que hacemos en esta
técnica. No soy partidario de que se dirija pellizcando. Aunque hay
muchos que dirigen así, y tiene su eficacia, pero en el caso de
tener que hacer accelerando o ritardando, la diferencia entre las
subidas al cenit serían tan mínimas que no se podrían captar. Cuando
la relación se hace correctamente, la subida al cenit es más larga
en cuanto a unidades de motor, y entonces hay más tiempo para captar
los cambios.
Sr. Krotxa: ¿Qué pasaría si en una misma obra existen
dos grupos o sectores en el que uno va en staccato y el otro en
legato?
CELIBIDACHE: Que entonces, el gesto del director tendrá que
ir con la que sea más importante o la que necesite su ayuda.
Teniendo en cuenta que eso no suponga un pasaje de polirítmia.
Sr. Krotxa: ¿Y en el caso de que haya polirítmia?
CELIBIDACHE: Cuando en una obra existe polirritmia entre las
distintas voces, cada una de las voces pediría una relación
distinta. Unos necesitan que el director hiciese 1/1, otros 2/1,
otros 3/1… en ese caso, el director dirigirá con la menor de las
relaciones, 1/1, y solo intervendrá con la relación que necesite el
grupo que se hubiese salido del conjunto rítmicamente, para ponerlo
de nuevo en su sitio.
Sr. Krotxa: ¿Y que pasaría si no hago la relación que
debo hacer?
CELIBIDACHE: El no hacer la relación correcta tiene sus
consecuencias, pero hay veces que el director puede no hacer la
relación que se debe, voluntariamente. Cuando voluntariamente se hacen relaciones
que no se deben, lo llamamos "relaciones falsas" o
"falsa relación". Las relaciones falsas son aquellas que hace el
director voluntariamente y que no corresponden con el contenido
musical rítmico del pulso. Se utilizan para corregir tendencias de
aceleración, o la tendencia a decaer en el tiempo por parte de la
orquesta, y resulta muy útil a la hora de acompañar a solistas, ya
que el director depende de lo que el solista haga. Fíjate si esto no
se emplea voluntariamente, sino que se hace mal, por error, el lío
que puede montar el director. Las relaciones falsas pueden ser más
contrastadas o menos contrastadas.
Sr. Krotxa: Entonces una relación más contrastada es…
CELIBIDACHE: Una relación es más contrastada, cuando tarda
más en subir al cenit. Más contraste (en el gesto) quiere decir
hacer una relación más contrastada. En esta técnica nada se dirige
igual. Cuanto más tarde en subir al cenit, menos tardará en bajar y
por lo tanto hay más contraste
Sr. Krotxa: ¿Me podría poner un ejemplo para entender
mejor lo de más contrastado y menos contrastado?
CELIBIDACHE: ¡Claro! Lo primero que vemos es que este
pasaje ha de llevarse a negra=60. En el segundo compás, tenemos una
serie de figuras, articulaciones, dinámicas, que hacen que tengamos
que realizar una relación más o menos contrastada. En ese compás, el
tercer pulso va a ser el más contrastado, el segundo es contrastado
pero menos, el primero tiene algo de contraste ya que es a
contratiempo y el cuarto pulso no tiene contraste.

Sr. Krotxa: Volviendo a las falsas relaciones, cuando una
orquesta que tiende a acelerar cuando no debe, o retardar cuando no
debe, aplicamos falsas relaciones, deduzco que para hacer los
accelerandos y ritardandos que vienen escritos en la partitura, habrá
que hacer también falsas relaciones, es decir, que habrá que hacer
relaciones más o menos contrastadas.
CELIBIDACHE: Exacto.
Sr. Krotxa: ¿Tiene alguna definición técnica para el
acelerando y el ritardando?
CELIBIDACHE: Accelerando. Existe un lenguaje internacional para
la música que es el italiano, por eso, no nos cuesta nada decir
accelerando con dos cc, igual que la biología tiene un idioma universal
que es el latín, para referirse al mundo de los seres vivos.
Sr. Krotxa:. Perdone, continúe.
CELIBIDACHE: Desde el punto de vista técnico, acelerar es marcar
progresivamente anacrusas más cortas en el tiempo, y ritardando, al
revés. En los accelerandos y ritardandos, puede llegar a ser necesario
cambiar de figura básica, en cuyo caso habrá que avisar un pulso antes
(no olvidemos que todo cambio en la música tiene lugar en el director
una unidad de pulso antes).
Sr. Krotxa: ¿Entonces los accelerandos se producen de
pulso a pulso?
CELIBIDACHE: No tiene por qué. Tenemos un ejemplo en la Danza del
Molinero (Farruca) de "El sombrero de tres picos" de
Manuel De Falla, al final, en
el que el accelerando (que en realidad no está escrito en la Partitura)
se produce por ciclos. En esa partitura, De Falla pone un valor diferente
al pulso cada 8 compases. Pues hay directores que piensan que en vez de
ir acelerando poco a poco por ciclos de 4 pulsos, el tiempo debe de
mantenerse hasta el cambio de velocidad impreso, y cambiar
repentinamente al nuevo valor. ¡Es un disparate! Un bailaor ¡no
entiende de compases!, ¡lo hace de manera natural e intuitiva!, nunca
empuja cuando la música cierra, empuja cuando la música abre. Tenemos un
ejemplo parecido en el último movimiento de la Sinfonía Simple de
Britten.
Sr. Krotxa: La verdad, dominar las relaciones debe de dar
un control mayor al director.
CELIBIDACHE: ¡¡O puede dejarlo en evidencia si lo hace mal!!! A
algunos que no lo hacen les va mejor ¡con eso de que "la batuta no
suena"! Pero esta técnica trata de reflejar todo lo que ocurre en la
música con el gesto, y hay directores que dirigen, que obtienen un
resultado de la orquesta excelente, pero que no se les ve la música en
el gesto… ¡y puede que cobren más!
Sr. Krotxa: ¿Hacen ejercicios para esto?
CELIBIDACHE: Solemos dedicar parte del tiempo de las clases a
hacer técnica. Al principio, después de explicar lo que son las
relaciones, nos disponemos a hacerlas. Al principio empleamos palabras
para cada motor de la relación. Generalmente se disponen todos los
alumnos en la clase, donde yo desde el piano les pueda observar.
Acordamos una figura básica y una relación determinada. Y yo improviso
la música mientras ellos marcan. A veces hago rubatos y tienen que
seguirme. Otras, les digo que ellos me lleven, porque no es lo mismo
interpretar una sinfonía que un concierto para solista, donde la mayoría
de las veces hay que seguir al solista. Para las relaciones más
contrastadas, hacemos un ejercicio que se llama scatto, que consiste en
golpear la línea imaginaria desde la posición inicial lo más rápidamente
posible y relajar inmediatamente el brazo después del golpe, dejando que
suba en proporción a la fuerza empleada. También hacemos ejercicios de
continuidad de movimiento, que consiste en subir el brazo desde una
posición en el que están completamente muertos hasta arriba,
manteniendo el arco del brazo y antebrazo, mientras completamos un
numero determinado de pulsos. También de independencia de los brazos.
Mientras con un brazo hacemos continuidad, la otra la dejamos en
posición inicial. O mientras con una marcamos las figuras básicas con la
otra reflejamos articulaciones como pizzicato, sforzatos… o con cada
brazo marcamos distintas figuras básicas a la vez… se pueden hacer
muchas combinaciones de ejercicios.
Sr. Krotxa: ¿Cuáles son los errores comunes que sus
alumnos suelen cometer a la hora de marcar la anacrusa y las relaciones?
CELIBIDACHE: Hay algunos alumnos que al dar la anacrusa mueven
la cabeza. Uno debe de estar quieto en ese momento, para que la atención
de los músicos se centre en el brazo. Otro error es que algunas
personas, cuando dirigen, mueven la muñeca, y es un movimiento que nunca
esta sincronizado con el brazo, como el movimiento de la cabeza en la
anacrusa. Esto genera un conflicto, ya que cada una de esas
articulaciones refleja una relación distinta, y el resultado pude ser un
desastre. También se comete otro error, bastante típico en alumnos que
empiezan, que se comete al marcar la anacrusa, y es lo que yo llamo "bajar la persiana", comparando el efecto que sucedía cuando en los
trenes antiguos o en casas antiguas se bajaban las persianas de madera,
que parecen que están atascados y cuando se liberan caen bruscamente
hasta abajo junto con tus manos. Se trata de intervenir demasiado en la
bajada tal, que da el mismo efecto de bajar la persiana en la manera que
he explicado antes.
Sr. Krotxa: Hábleme de los compases, ya que sé que como
las anacrusas, usted clasifica los compases en distintos tipos.
CELIBIDACHE: Estás en lo cierto. Lo que llamo compases "normali" y
"dispari". Los compases normali o normales son aquellos en los que los
pulsos que marca el director son equidistantes rítmicamente. Dentro de
los dispari denominaba "disparitá di primo grado" (aquellos en los que
los puntos esenciales de las figuras básicas no se golpean el mismo
número de veces), y "disparitá di secondo grado" (aquellos cuyos
pulsos que bate el director no son equidistantes rítmicamente). La
disparidad del compás del primo grado, está en el compás pero los
pulsos son equidistantes rítmicamente. El hecho de que un punto esencial
se bata más que otros, aunque los pulsos sean equidistantes
rítmicamente, es lo que produce la disparidad entre los puntos
esenciales. La disparita del secondo grado está en los pulsos, ya que no
son equidistantes ritmicamente.
Sr. Krotxa: Ahora dejeme hacer una pregunta rebuscada:
¿cómo sería una anacrusa en un compás dispar?
CELIBIDACHE: La anacrusa en los compases dispares debe ser
siempre equivalente al pulso más corto. En realidad, las anacrusas
siempre deben ser de un mínimo de dos unidades de motor, digo esto para
aclarar los casos de compases que tienen pulsos de 3 y 4 unidades de
motor, ya que teniendo dos podemos captar fácilmente el valor de 3, por
ser una relación matemática cercana. En cambio en un pulso más corto,
que diéramos el valor de 3, no podremos captar la velocidad de 4, por
ser una relación matemática muy lejana.
Sr. Krotxa: ¿Qué es lo que usted llama dispar? Se lo he
oído unas cuantas veces, en esos ensayos de la orquesta que hace con sus
alumnos. Les decía a sus alumnos, que si el dispar no estaba en su
sitio, que mejor no hacerla… ¿qué es ese dispar?
CELIBIDACHE: Me refiero a la manera de rebatir el pulso de tal
forma que
crea una disparidad entre los contenidos rítmicos. Si el contenido
rítmico es de dos, el dispar es de 1 a 3. y si el contenido rítmico es
de tres, el dispar es de 1 a 2. Se utiliza en muchas situaciones. Por
ejemplo, cuando acompañamos a cantantes y nos están haciendo un
ritardando, o damos un tiempo nuevo que es de contenido rítmico de tres
y es muy lento, acortamos así el pulso, o para hacer nosotros a voluntad
acelerandos y ritardandos. Incluso, he utilizado el dispar como
anacrusa.
Sr. Krotxa: ¿Hay algún sistema de escritura que uséis los
directores?
CELIBIDACHE: Sí, lo llamamos rayado de partituras.
Sr. Krotxa: ¿Y en qué consiste?
CELIBIDACHE: Es muy simple. Los puntos esenciales de las figuras
básicas se reflejan gráficamente con una raya vertical larga, el
contenido rítmico de dichos pulsos, con puntos, y la subdivisión, con
rayas cortas.
Sr. Krotxa: Entonces, en el caso de los accelerandos que
hacen que sea necesario cambiar de figura básica, ¿se podría escribir
con este sistema?
CELIBIDACHE: Sí.
Sr. Krotxa: ¿Me lo podría mostrar?
CELIBIDACHE: Sí, claro, te lo dibujo en la pizarra.
4/4 accellerando que pasa a 2
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4/4 ritardando a 2 que pasa a 4 | • | • | • | • | • | | | | | |
3/4
accellerando a 3 que pasa a 1
| | | | | | | | • | • •
3/4
ritardando a 1 que pasa a 3
| • • | • • | • | | | |
Sr. Krotxa: Cuando me ha explicado en qué consiste el
sistema de rayado, ha mencionado la palabra "subdivisiones", ¿que es una
subdivisión en música?
CELIBIDACHE: Subdividir es rebatir con un gesto más pequeño cada
uno de los puntos esenciales de las figuras básicas. En esta técnica
habrá de procurarse no hacer más de tres pulsos en una misma dirección,
es decir, el punto esencial más 2 subdivisiones.
Sr. Krotxa: ¿Siempre?
"
CELIBIDACHE: Por supuesto, siempre hay excepciones. En "Romeo y
Julieta" hay un número "Before the departure" que es un 3/2
en corcheas,
donde la corchea es igual a 76 y ha de marcarse cuatro pulsos en un
punto esencial. Pero son excepciones que uno tiene que hacer porque no
le queda más remedio.
Sr. Krotxa: ¿Se pueden subdividir todos los compases?
CELIBIDACHE: Sí, pero hay algunas que cambian de figura básica al
subdividirse, otros que dan lugar a compases irregulares, y otros que
dan lugar a dispares.
Sr. Krotxa: ¿Por ejemplo?
CELIBIDACHE: El 6/8, que en ritmos como la tarantela va a dos,
en tiempos más lentos, en los que se marcan los 6 pulsos, le corresponde
la figura básica que llamamos la cruz subdividida, a la que se le quitan
2 pulsos, básicamente de los puntos esenciales débiles. Salen otras 5
posibilidades, dependiendo del punto esencial que rebatamos, según nos
dicte la anatomía de la música. Este es un ejemplo de cómo un compás
normal que tiene figura de bastón, cambia de figura básica y se
convierte en un compás de "disparita de primo grado". Además, podemos
realizar con el gesto un 6/8, de forma que se convierta en triángulo
subdividido.
Sr. Krotxa: ¿Según dicte la anatomía de la música?
CELIBIDACHE: Por supuesto. Se trata de buscar las partes fuertes y
débiles. Por lo general, tenemos que tener en cuenta que no debemos
cambiar de dirección cuando la música está quieta.
Sr. Krotxa: ¿Hay compases que al subdividirse no cambian
de figura?
CELIBIDACHE: Cierto, si en el triángulo o la cruz que
subdividiéndose, se baten los puntos esenciales el mismo numero de
veces, es decir, los que yo llamo compases regulares, no cambian de
figura. Pero hay que tener en cuenta que en esos compases, si llegamos a
subdividir hasta tres veces cada punto esencial, como puede darse en los
compases de 9/8 y 12/8, es conveniente que la última parte del compás,
en vez de ser subdividida en el mismo punto esencial, se haga en una
figura de triángulo pequeño.
Sr. Krotxa: ¿Por que?
CELIBIDACHE: Porque con tantas subdivisiones, el músico puede
perderse, o en caso de que se pierda sería más difícil engancharse. De
esta manera, señalamos claramente cuál es la última parte del compás y
dónde comienza el siguiente compás, así, los músicos tienen una
referencia mucho más clara del uno. Por el mismo motivo, la figura de
bastón, si la subdividimos, en lugar de hacer dos subdivisiones en cada
punto esencial, lo que hacemos es convertirla en una figura de cruz.
Sr. Krotxa: Y un compás que se lleve a uno, ¿cómo lo
subdividiría?
CELIBIDACHE: Dependerá de su contenido rítmico. Si tiene un
contenido de dos, se podrá hacer bastón y si tiene un contenido de tres
se podrá hacer triángulo o incluso dispar.
Sr. Krotxa: ¿Existe algún otro tipo de subdivisión?
CELIBIDACHE: Si, pero no tiene nada que ver con la subdivisión de
la que te he estado hablando hasta ahora, a esta subdivisión lo llamamos
subdivisión sobre la marcha.
Sr. Krotxa: ¿Me podría explicar en qué consiste esa
subdivisión sobre la marcha?
CELIBIDACHE: Es una huella gestual que utiliza el director en el
transcurso de la curva que se establece yendo de un punto esencial de la
figura básica a otro o al mismo, y que acontece en el momento justo en
el que el director quiere reflejar algo. Esta huella gestual se refleja
por parte del director mediante una contracción muscular en el brazo y
ocurre en la 2da. mitad del pulso, 2º tercio o 3er tercio, según el
contenido rítmico del pulso. La subdivisión sobre la marcha no pretende
avisar al músico ni anticipar nada, sino reflejar algún hecho musical en
el momento que éste se produce.
Sr. Krotxa: Perdone mi ignorancia, pero hasta ahora
pensaba que como los músicos ya tenían la partitura, el director
sobraba, vamos, que parece que manda.
CELIBIDACHE: Es lo que la mayoría de la gente piensa, y en la
mayoría de los casos, no les falta razón, porque, en esto de la
dirección, lamentablemente, es donde hay más posibilidades de engaño… con
eso de que "la batuta no suena"... y como el público, en su mayoría, no
entiende… porque si entendieran… ¡muchos de los directores tendrían que
dedicarse a la agricultura o a cualquier a otra profesión! Al publico y
a algunos criticos musicales les impresionan esos gestos, la mayoría
innecesarios, pero que quedan bonitos… lo guapo, alto, serio o famoso
que sea el director, cosas banales y a lo mejor, con esos gestos, está
haciendo el trabajo de los músicos más complicado y poco claro. Pero
dejemos este tema a un lado. Cuando has dicho lo de que "el director
manda"… hay un caso, en el que el director no debe tomar la iniciativa, y
es en los crescendos y diminuendos. En esos casos, el último en
crecer o disminuir, debe ser el director.
Sr. Krotxa: ¿Y quién empieza?
CELIBIDACHE: Los músicos tienen en la partitura escrito el
crescendo, y cada uno de ellos empieza según su criterio musical. El
director interviene si crecen o diminuyen demasiado o aún les falta por
crecer o disminuir. Aunque a la hora de ensayar, ha de resolver
problemas que dan los pasajes de crescendo. Al dejar el crescendo en las
manos de los músicos, con la posibilidad de intervención del director,
debido a las limitaciones que los propios instrumentos presentan, las
sonoridades entre las distintas familias de instrumentos, puede que
desequilibren el conjunto. Así dependiendo un poco de la importancia de
cada voz y los problemas de cada instrumento, el director tendrá que
equilibrar el crescendo durante los ensayos. Por ejemplo, hay casos en
el que, el instrumento que en ese momento de la música es el más débil,
sea el que da la medida del crescendo. Y es lógico, ya que si no, los
instrumentos que son más fuertes taparían su voz. Después de haberlo
ensayado, el director lo deja en sus manos, sólo interviene si es
necesario.
Sr. Krotxa: ¿Tiene guardado algún "as" en la manga? ¿Algún
truco?
CELIBIDACHE:Quieres que te cuente todos mis secretos eh… Hay uno,
que se podría considerarse como un "as" en la manga sí, jaja. Se llama
"anticipación". La anticipación consiste en adelantar, generalmente en ½
pulso, el siguiente. Se pueden anticipar todos los pulsos, y no es
aconsejable adelantar el uno, a excepción de algunos casos. También se
podrá hacer una anticipación de 1/3 o 2/3, según el contenido rítmico
del pulso. La anticipación es un recurso para conseguir mayor tensión, y
concretamente en la cuerda un mayor tenuto y presión en el arco. Sólo se
debe usar cuando se hayan agotado todos los recursos técnicos para
conseguir los fines antes citados. Se usa generalmente en tiempos
lentos. Deben ser ensayadas a título experimental. No se deben hacer
siempre igual ni abusar de ellas, porque se pierde efectividad si el
músico se acostumbra a lo mismo. Para salir de la anticipación, a veces,
empleamos lo que llamamos "golpe derivado", que consiste en reflejar la
segunda mitad del pulso anticipado. La anticipación puede hacerse en más
de un pulso, en esos casos, el "golpe derivado" se hace solamente
después de la última anticipación. Este golpe tiene por finalidad
orientar a la orquesta sobre el pulso en el que nos encontramos, al
finalizar las anticipaciones.
El antídoto de la anticipación, es la subdivisión. Es decir, que para
relajar, se subdivide donde la orquesta no lo espera.
Sr. Krotxa: ¡pues sí que es un "as"!... ¿alguno más?
CELIBIDACHE:Existe un recurso técnico que llamamos "absorción", y
que refleja generalmente pianísimos, súbitos o resoluciones armónicas.
Consiste en no marcar alguno de los puntos esenciales de la figura
básica que estemos dirigiendo, sin que la orquesta lo espere. ¡Estás
sacando todos mis secretos! Un mago nunca cuenta el secreto de su magia
y ya te he contado demasiados…
Sr. Krotxa: ¿Por qué no esta editado todo este material?
¿No cree que si se hubiera escrito un método, se cumpliría mejor con esa
labor pedagógica?
CELIBIDACHE: No soy partidario de que la enseñanza de esta
especialidad se haga de una manera escrita y divulgativa, ya que la
gente no lo entendería.
Sr. Krotxa: Aun así, me parece extraño, que una técnica
tan importante, de una especialidad tan prestigiosa como la dirección de
orquesta, que se ha enseñado por todo el mundo, no se haya escrito ni
editado, y que circule de una manera digamos… furtiva oral-escrita. Creo
que parte de la misma cabezonería de no grabar discos que es famoso en
usted, una idea un poco masónica. No quiero abusar de su confianza,
lleva usted tres horas hablando sin parar y me parece que es hora de hacer
un calderón. A todo esto, hábleme del calderón.
CELIBIDACHE: Me he dado cuenta de que en campos como el
periodismo, empleáis términos musicales. Y me alegro, ya que de esa
manera se populariza el lenguaje de la música. El calderón es un signo
que representa la suspensión de la música durante un tiempo. A mí me
enseñaron, y lo enseñan así en las escuelas, que el valor de la figura
que lleva el calderón (nota o silencio), dura el valor de la figura, más
la mitad de su valor, y esto, aunque es aproximado no es exacto. El
concepto del calderón es otro. El calderón no tiene una duración
absoluta, sino relativa. El director, tiene la responsabilidad de dar la
duración adecuada a los calderones, dependiendo de la estructura musical
que esta poniendo en movimiento. El director debe correlacionar la
estructura, y de acuerdo con esa correlación, darle el valor adecuado a
la figura que lleva el calderón.
Sr. Krotxa: El calderón supone algún problema técnico al
director?
CELIBIDACHE: Realmente sí, a la hora de salir del calderón, el
director debe de tener en cuenta una serie de reglas. La realización de
los calderones no requiere el conocimiento de ninguna técnica diferente.
Se trata de aplicar la técnica estudiada hasta ahora, de una manera
determinada según los diferentes casos
Sr. Krotxa: ¿Y cuáles son esas reglas y casos?
CELIBIDACHE: La primera regla: el director parará el gesto en el
pulso o fracción de pulso donde se encuentre la figura que lleve el
calderón, sea cual fuere su duración.
Segunda: para reanudar el discurso
musical, se marcará la anacrusa del pulso en donde se reanude la música.
La posición de los brazos cuando nos paramos en el calderón puede ser
cualquier punto esencial de la figura básica o sus correspondientes
subdivisiones.
Tercera: Cuando después de una figura que lleva un
calderón va seguida de uno o más silencios el director no marcará
anacrusa del silencio, sino directamente, el pulso donde se encuentre el
silencio o el primero de los silencios. Este gesto servirá a su vez de
corte del calderón.
Cuarta: Cuando después de la figura que lleva el
calderón viene un silencio más corto del valor de un pulso, se realizará
para salir del calderón, una anacrusa métrica o virtuosística, y al
marcar el pulso siguiente, donde se encuentre el silencio (golpe
efectivo) se hace la relación correspondiente, generalmente algo
contrastada, para que hagan el contratiempo, ya que para los efectos es
un inicio a contratiempo. En caso de que se esté dirigiendo una música
muy lenta, se podría ir directamente al pulso donde se reanuda la
música, con relación falsa más contrastada. Aunque la forma explicada
con anterioridad es más fácil y cómoda.
Quinta: Cuando la figura que
lleva el calderón toma parte del pulso siguiente, se saldrá con anacrusa
métrica o virtuosística (como en todos los casos en los que la música
acontece a contratiempo). Sólo no sería necesario en los tiempos muy
lentos donde se podría marcar directamente sobre el pulso donde se
reanuda la música.
Sexta: Cuando la música se reanuda en el mismo pulso
en el que se encuentra la figura que lleva el calderón marcaremos
anacrusa vituosística o métrica antes de rebatir el mismo pulso en el
que nos encontrábamos.
Séptima: Cuando la figura que lleva calderón toma
parte del compás siguiente debemos hacer anacrusa virtuosística de forma
orientativa, para que la orquesta capte (sobre todo los que no tocan y
tienen compases de espera) que nos encontramos en un nuevo compás.
Octava: Cuando la figura que lleva el calderón no se encuentra a
principio del pulso, el gesto debe continuar hasta el momento que
llegamos a la figura que lleva el calderón, para continuar, se saldrá
con la anacrusa correspondiente según acontezca el discurso musical.
Novena: Cuando hay calderones escalonados en distintas voces y todos se
encuentran en el último calderón, el director seguirá marcando el compás
hasta llegar al pulso donde se encuentre el último calderón, y para
salir se marcará la anacrusa correspondiente según acontezca en el
discurso musical.
Y décima: Cuando el calderón está sobre la línea
divisoria el gesto se detiene cuando acaba el valor del último pulso, y
se marcará la anacrusa correspondiente según acontezca en el discurso
musical.
Sr. Krotxa: ¡Vaya!, como los diez mandamientos.
CELIBIDACHE: Si, de hecho los llamamos así, "los mandamientos de
los calderones".
Sr. Krotxa: Una última cosa, ¿Qué le dice a sus alumnos,
antes de empezar a dirigir, antes de ponerse en esa hipnotizadora
posición inicial?
CELIBIDACHE: Que cuando esté en posición inicial, y justo antes
de reflejar la anacrusa con la que empezará el discurso musical, deberá
pensar en el punto culminante de la obra y así poder recordar el camino
que ha de realizar hasta llegar a él, y el que le queda, para volver a
casa
Sr. Krotxa: ¡Menuda lección que me ha dado!
CELIBIDACHE: Gracias por la entrevista, Señor Krotxa. Espero y
deseo que continuemos con estos encuentros. Ojalá que mis explicaciones
te hayan servido para algo, y que te sirvan a ti para entender y
apreciar mejor la música. Porque aunque no seas músico, y se te pueda
engañar con facilidad, todo el mundo que tiene un poco de sensibilidad,
sabe apreciar la verdadera naturaleza, el misterio y la magia que se
alcanza y se descubre con una buena interpretación... y espero también
que como periodista, a partir de ahora, veas a los directores con otros
ojos, para bien o para mal, y seas consecuente con lo que dices.
Sr. Krotxa: Estoy seguro de ello. Muchas gracias por esta
lección magistral, Maestro CELIBIDACHE, y hasta otra, ha sido un placer
inmenso.

Sergiu Celibidache (1912-1996)
©Josan Aramayo, 22-nov-2009, San Sebastia, Euskadi (España).
+07904498749 London.
E-mail: aramayoirueta@gmail.com
Web: http://sites.google.com/site/josanaramaio
Josan Aramayo es
el creador del
Metrónomo Senoidal, del cual posee la patente.
Licenciado en Dirección de Orquesta por la Escuela Superior de Música
del País Vasco "Musikene" (San Sebastián) en el año 2009 con el trabajo
fin de carrera "¿La técnica de Celibidache?".
Su profesor Enrique García Asensio, fue alumno de Sergiu Celibidache, en
los cursos de Siena entre los años 1960 y 1963.
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Qué dijeron otros Lectores
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Un genio
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Celibidace fue uno de los mejores directores de toda la historia. Ademas tenia grandes virtudes como docente. todo lo que dice el articulo es muy didactico!...
Fascinante!
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Me pareció extraordinaria esta nota, que acabo de leer mu rápido pero lo voy a volver a hacer más detenidamente. Soy estudiante de dirección y me sirve ...
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