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Carlos Visnivetski (1944-2010)
"Memorias de un Músico"
Autobiografía escrita en el año 2006
(pág. 14)

PASATIEMPOS PASAJEROS

18)  "FESTIVAL DE MÚSICA RELIGIOSA". CÉSAR CANAVERI  

De vez en cuando aparecía alguien con alguna idea genial y siempre terminaba yo siendo el elegido. Ya no recuerdo cómo ni por qué, un buen día me llama un señor llamado César Canaveri, que tocaba el arpa paraguaya. Había compuesto un "escondido" titulado "Escondido para el Niño Dios" y quería presentarlo en un "Festival de Música Religiosa" que iba a transcurrir en un importante teatro de la ciudad y además sería transmitido por un importante canal de televisión. La genial idea era, además,  acompañarlo con oboe y fagot. ¿Quiénes podían ser los felices elegidos? Exacto: yo y Bernato. Por supuesto que Canaveri  no sabía escribir música ni tampoco sabía qué era lo que tenían que tocar el oboe y el fagot, así que tuvimos que improvisar un arreglo de urgencia. Así, hicimos algunos ensayos en su departamento y finalmente nos presentamos en el teatro y en el festival. Por si alguien no lo cree, por las dudas, mi viejo y querido Sony 105 se encargó de guardar esa histórica ejecución para la posteridad... 

19) NALDO LABRÍN Y "REMOLINO"

 Otro personaje, más conocido que el anterior, aunque no por las masas, era Naldo Labrín. Naldo era un folklorista y autor, entre otras cosas, de una obra bastante conocida: la cueca (creo que era cueca) "Remolino". Si mal no recuerdo la cantaba con su esposa, de quien ahora ya no recuerdo el nombre. Quería hacer una grabación utilizando el oboe. Una vez que la grabación se realizara yo podría cobrar mis honorarios. Me sometió a infinitos ensayos, intentando diferentes arreglos y desarreglos. Por supuesto la grabación nunca se hizo y yo jamás cobré nada... 

20) QUINTETO VOCAL "TRÉBOL" 

Del Quinteto Vocal Trébol es muy poquito lo que puedo decir. Sólo recuerdo que ensayábamos en un antiguo edificio que se llamaba "Casal de Cataluña", en el que nos atiborrábamos de tartas de pescado o como se denominaran y que llegamos a ensayar un solo tema, del que por supuesto tengo la grabación en una cinta de mi viejo grabador Sony 105. El tema era el famoso (en ese momento) "Libre", de Herrero y Armenteros, y que había popularizado el también famoso y fallecido Nino Bravo. 

21) VIVIAN TABBUSH

Con respecto a Vivian Tabbush... bueno... primero trataré de explicar quién  era, o quién es. Merece un capítulo entero... Hemos compartido muchas cosas... hasta hemos sido propietarios de la misma marca exótica de coche: "Di Tella"...

Para comenzar, Vivian Tabbush no es una mujer sino un hombre (casado, divorciado y vuelto a casar  y con hijos). Su principal oficio es ser director de coros. Más precisamente de coros judíos (Hebraica, escuelas, countries, etc.). Otra de sus actividades es la de arreglador de partituras para coros en general y para coros judíos en particular. También ha compuesto la música para algún audiovisual sobre los niños de Terezin (por los años 70) o para alguna película sobre la inmigración judía en Argentina, tal como "Legado", en 2003. Otras de sus actividades han sido: vendedor de billeteras en los subtes, bicicletero en el barrio de Belgrano, editor de música coral en Buenos Aires y preparador de coros y orquestas infantiles y juveniles en Colombia y Venezuela. Actualmente realiza las instrumentaciones muy fáciles para las orquestas infantiles del programa  "Z.A.P." (Zonas de Acción Prioritaria) de la Ciudad de Buenos Aires (Villa Lugano y Villa 31 de Retiro).

Creo que yo lo conocí hace miles de años, cuando él estaba realizando la música del audiovisual y necesitaba un oboísta que no cobrara... A partir de ahí hemos integrado grupos de cámara, de música antigua, etc. En una oportunidad  le habían solicitado que preparara un monstruoso concierto aniversario del colegio judío "Tarbut" a realizarse en el Teatro Ópera de la calle Corrientes con alumnos y profesores del mismo colegio. Me convocó para ayudarlo y estuvimos trabajando juntos durante meses. El concierto se realizó el 3 de noviembre de 1976.

No volví a verlo ni a saber nada de él hasta que en 1980 necesité partituras corales de música judía para el Coro de Padres de la Escuela Hebrea.  Desde Bahía Blanca llamé por teléfono a su casa y me atendió su mamá, Berta de Tabbush, escritora de libros de cuentos. Me dijo que Vivian había estado en Colombia y ahora estaba en Venezuela. Que ella le diría sobre mi pedido y que volviera a llamarla en una semana. Al volver a llamarla me explicó que Vivian le había contestado: "que Carlos vaya a casa, que busque en el cajón que está debajo del mueble tal y tal y que busque la carpeta tal y tal y que se lleve todo lo que quiera, que si lo tiene él es igual que si lo tuviera yo".

Vivian me enviaba unas cartas raras y divertidas. Por ejemplo, en vez de numerar las hojas, iba colocando una negra, una blanca, una blanca con puntillo, etc. Desde Venezuela me envió un programa de mano del coro que estaba dirigiendo, para que prestara atención a los extrañísimos nombres de sopranos y contraltos. También se tomó el trabajo de fotografiar y enviarme las fotos de innumerables carteles callejeros con gruesos errores de ortografía.

Fue el autor de varias frases o ideas que perduraron en mi memoria. Como solíamos no vernos ni hablarnos durante largas épocas, un día él me dijo: "vos sos como el obelisco: no te veo pero sé que siempre estás". Otra vez me explicó para qué sirve el curriculum: "con el pretexto de aumentar tu curriculum te invitan para laburar sin cobrar y cada vez tenés un curriculum más importante que te sirve para que te vuelvan a invitar para laburar sin cobrar para así poder aumentar tu curriculum..."

El último contacto, hace unos años, fue el más gracioso de todos. Él y su esposa estaban buscando una especie de cacerola eléctrica que ya no se fabrica más y descubrieron que el único lugar del mundo en que había una en venta era "Garbarino" de Bahía Blanca. Sin más ni más me escribieron y me pidieron que la comprara y, cuando fuera  a visitar a mi familia en Buenos Aires se la llevara. Por supuesto que compré la olla y la llevé a Buenos Aires y aprovechamos el encuentro para rememorar tantas historias.

Y creo que se termina el primer capítulo en Buenos Aires. Y comenzaría el segundo capítulo, que incluiría San Juan, vuelta a Buenos Aires y traslado ¿definitivo? a Bahía Blanca.

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