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Carlos Visnivetski (1944-2010)
"Memorias de un Músico"
Autobiografía escrita en el año 2006
(pág. 13)

16) CIEN AÑOS DE CANCIONES ITALIANAS (1975)

Los espectáculos musicales en Buenos Aires podían durar uno o varios meses. Los músicos estables resistían algún tiempo pero luego comenzaban a mandar "cambios". Había cambios "oficiales", que conocían el repertorio igual que el músico titular, pero estaban los cambios eventuales, que debían asistir cuando ni el titular ni el cambio podían. Estos cambios eventuales no conocían el repertorio y tenían que tocar a primera vista, para su propio susto y el terror del director y los otros músicos.

En el Teatro Cómico estaban dando este espectáculo y había dos oboístas, varón y mujer, que eran primos, y que se alternaban en el único puesto de oboe. Hasta que un sábado a la noche tuvieron un casamiento familiar y ninguno de los dos pudo asistir al teatro. Así que me llamaron a mí. Había que tocar oboe y corno inglés. Por supuesto yo no conocía las partes, pero tuve la precaución de asistir al espectáculo el día anterior y traté de escuchar todo lo que pude. Por lo tanto, al día siguiente, para sorpresa del director y de los demás músicos, toqué todo "a primera vista" sin pifiar una sola nota y sin perder una sola entrada. Pero parece ser que además toqué mejor que los dos titulares alternativos, así que, al terminar, me llamó el director (Roberto "Camaleón" Rodríguez) y me invitó a participar en el próximo espectáculo que estaba preparando para el siguiente año: "Gasalla for Export".

 17) GASALLA FOR EXPORT (1976)

Este sucedió en 1976, año emblemático para la historia argentina y también para mí. Gasalla se me mezcla con Isabelita, Videla, y mi decisión irrevocable de alejarme para siempre de mi querida y bendita Banda de la Fuerza Aérea (que para esa época ya no era sinfónica ni nada que se le pareciera).

"Gasalla for Export" fue una revista musical, con actores y actrices, cantantes e imitadores, bailarines y una orquesta de doce músicos, con textos de Gasalla y Pinti y música de Roberto (Camaleón) Rodríguez. Algunas de las canciones eran creaciones de Jorge Maronna y Marcos Mundstock (ambos integrantes de Les Luthiers). La coreografía era de Doris Petroni.

"Camaleón" Rodríguez nos citó en el Teatro Estrellas a principios de marzo para comenzar a ensayar para el próximo espectáculo que se estrenaría en abril. También teníamos que arreglar nuestros honorarios con el gerente del Teatro (el dueño era Héctor Ricardo García, el de "Crónica", y los gerentes eran  Jorge "Chacho" Marchetti y Santo Biassatti). Teníamos que entrar a su despacho de a uno y cada uno debía "pelear" su "cachet". Yo, como era militar y no estaba acostumbrado a discutir, acepté lo que él me ofreció. Cuando luego nos encontramos todos los músicos en el café, por supuesto que yo era el que cobraba menos...

El Teatro Estrellas en ese momento tenía un aura peculiar, pues había sido construido el año anterior y debía ser inaugurado con un recital de Mercedes Sosa. También estaban en carpeta otras figuras prohibidas o marginadas, como Osvaldo Pugliese y Nacha Guevara. Por esos días (1975) "La Negra" estaba siendo perseguida por gente de la Triple A y el 30 de diciembre hicieron explotar una bomba en uno de los baños del teatro. Durante el año en el que yo trabajé, por suerte no pasó nada raro. Pero al año siguiente (1977) "se incendió" la sala mayor.

Gasalla había preparado un monólogo extenso acerca de todo lo que estaba sucediendo en nuestro país por aquellos días. Que Isabelita, que las corbatas de Raúl Lastiri, que la inmensa cama de Normita López Rega, los documentos que te pedían por aquí y por allá... Hasta que, finalmente, una semana antes del debut, el 24 de marzo, llega el esperado golpe. Isabel se tuvo que ir, asumió Videla y todo el espectáculo debió suspenderse hasta nuevo aviso, para ver qué pasaba y qué hacer para modificar todos los textos...

Por mi parte, como buen miembro de las Fuerzas Armadas, para mí el golpe comenzó un día antes. Tuve que ir con una dotación a custodiar un edificio de militares al barrio de Villa Devoto y no pude moverme del lugar durante una semana. Eso motivó mi determinación irreductible de dejar la Banda aunque me quedara sin trabajo.

Finalmente las cosas "se normalizaron" (si se puede decir de esa manera) y recomenzamos con los ensayos. Yo alternaba con figuras muy famosas como Gasalla y especialmente Amelita Vargas y otras que en ese momento no eran famosas pero después de algunos años lo serían, como Mirta Busnelli, Gabriela Acher, Nené Malbrán y Cecilia Rosetto. Cada una de ellas imitaba a una cantante "de verdad" (Estela Raval, Ginamaría Hidalgo, "la negra" Sosa y "la tana" Rinaldi). También figuraba, como uno de tantos bailarines, Alejandro Cervera, quien después de muchos años compartiría otro escenario conmigo ya que sería director del Ballet del Sur. Recuerdo que, tanto en el caso de Amelita como en el de Antonio, prácticamente me era imposible reconocerlos cuando subíamos en el ascensor. Él siempre tenía cara de dormido, como si siempre estuviera en otro lado. Ella no tenía nada que ver con esa mujer alegre y divertida y con esas líneas voluptuosas que aparecía en el escenario. Parecía una viejita cualquiera, la que podría estar ocupándose del guardarropas del teatro. 

El Teatro Estrellas, que estaba en Río Bamba, si mal no recuerdo entre Cangallo y Sarmiento, era en realidad un "complejo de teatros", ya que en cada uno de sus diferentes niveles había otros tantos teatros, cada uno con su propia programación. Yo me cruzaba en los ascensores con la gente de "Orquesta de Señoritas",  con Juan Carlos Mesa, con Marilina Ross y con tantos otros personajes del ambiente teatral.

Como yo nunca podía salir de noche con mi esposa, los fines de semana ella iba al centro conmigo, se metía en cualquiera de los teatros o en otros cines o teatros del centro y luego nos encontrábamos a la salida. Así como yo me aprendí de memoria cada una de las notas que tuve que tocar a lo largo de ocho meses, mi esposa se aprendió de memoria cada una de las palabras que pronunciaban Gasalla y el resto de los actores.

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